DOLOR EN HOMBRO
TENDINITIS DE HOMBRO
El manguito rotador está formado por un grupo de tendones y músculos que rodean y estabilizan la articulación del hombro. Estos tendones permiten una amplia gama de movimientos de la articulación del hombro en múltiples planos.
La irritación o lesión de estos tendones puede provocar dolor en el manguito de los rotadores.
Causas
Desgaste relacionado con la edad.
Movimientos repetidos del brazo por encima de la cabeza, (típico de trabajadores manueales).
Actividades deportivas que requieran el lanzamiento de objetos o que requieran un gran esfuerzo de los brazos por encima de la altura del hombro.
Traumatismos como accidentes, golpes directos en el hombro o caídas sobre el hombro.
Síntomas
- Debilidad del hombro.
- Dolor que se irradia hacia el lado del brazo desde la parte delantera del hombro.
- Dolor repentino al realizar ejercicios de lanzamiento o de fuerza contra la gravedad levantando objetos por encima de la altura del hombro.
- Restricción de la amplitud de movimiento.
Entre los principales factores que agravan el dolor del manguito de los rotadores, tenemos la realización de movimientos del brazo por encima de la cabeza, movimientos del brazo para tocar la espalda, levantar objetos, acostarte sobre el hombro.
Los síntomas de inicio pueden ser leves y los pacientes no suelen buscar tratamiento en una fase temprana. A medida que el problema se agrava, los síntomas pueden aumentar hasta la pérdida de fuerza y la dificultad para dormir por la noche entre otros.
Prevención de lesiones
El dolor del manguito de los rotadores puede prevenirse tomando las siguientes precauciones:
Realiza regularmente ejercicios de estiramiento y fortalecimiento del hombro.
Descansa cada cierto tiempo mientras realizas actividades repetitivas con movimiento de los brazos por encima de la cabeza.
Cuando lleves alguna carga pesada (por ejemplo una bolsa de la compra), cambia de lado con frecuencia.
Diagnóstico
Examen Físico
Radiografía o una ecografía de hombro, para asegurarnos de que no hay ningún problema que afecte a las estructuras del hombro.
La ecografía es una prueba muy válida para el diagnóstico, aunque más aun para el tratamiento.
La Resonancia Magnética será una prueba diagnóstica a utilizar, realizando un estudio más amplio de los tejidos que rodean la articulación y descartando lesiones vecinas.
Tratamientos
Tratamiento Plasma Rico en Plaquetas
El tratamiento multidisciplinar del dolor puede incluir inyecciones de plasma rico en plaquetas (PRP) y otras formas de medicina regenerativa, como opciones previas a una cirugía.
Utiliza una dosis concentrada de plaquetas preparadas a partir de tu propia sangre.
La sangre extraída se procesa y se obtiene un concentrado de Plasma Rico en Plaquetas, de gran capacidad reparativa y de regeneración.
Es una técnica segura, ya que la sustancia deriva del propio paciente, por lo que es muy complicado que existan efectos adversos tras la infiltración.
Realizamos la infiltración del PRP mediante ayuda de la ecografía.
Implica un beneficio más efectivo a largo plazo y con la seguridad de ser una sustancia que deriva de manera individual de cada uno de los pacientes. Ha demostrado retrasar e incluso evitar la cirugía
Inyección de corticosteroides
Con la infiltración ecoguiada podemos administrar una inyección de anestesia local y un preparado de corticoides en la bursa del tendón afectado.
Los corticoides son un medicamento seguro en la mayoría de los pacientes.
Este fármaco proporciona un alivio temporal del dolor y permite una mayor función articular.
Una vez estudiada la lesión, aplicamos la inyección en el punto exacto o más cercano, con el objetivo de proporcionar al paciente un mayor beneficio
Mediante la ecografía ecoguiada, se puede administrar una inyección de corticosteroides directamente en la vaina del tendón o tendones afectados.
Esto ayuda a aliviar el dolor y a realizar ejercicios de fuerza sin ningún tipo de dolor.
Cirugía de tendinitis de manguitos rotadores
La cirugía de hombro está indicada cuando el paciente no experimenta mejoría tras la utilización de los tratamientos no quirúrgicos. La intervención quirúrgica puede llevarse a cabo mediante cirugía abierta o artroscópica.
El procedimiento quirúrgico consiste en la exploración y tratamiento de las lesiones en relación a los tendones del manguito de rotadores, así como estudiar o descartar otras lesiones asociadas.
SINDROME DEL MANGUITO ROTADOR
El manguito de los rotadores es el grupo de 4 tendones musculares que mantienen la estabilidad y función total del hombro.
Tendón del supraespinoso: Este tendón se encuentra en la parte superior del hombro y es responsable de levantar y girar el brazo hacia afuera.
Tendón del infraespinoso: Se ubica en la parte posterior del hombro y es fundamental para la rotación externa del brazo.
Tendón del redondo menor: También se encuentra en la parte posterior del hombro, justo debajo del infraespinoso, y ayuda en la rotación externa del brazo.
Tendón del subescapular: Este tendón se localiza en la parte frontal del hombro y es esencial para la rotación interna del brazo.
Los daños en el manguito de los rotadores pueden limitar la movilidad y la fuerza del brazo afectado.
Las dos formas principales de lesión del manguito rotador son:
Rotura parcial o completa del tendón supraespinoso u otro tendón del manguito de los rotadores: se produce cuando al menos uno de los músculos o tendones que componen el manguito de los rotadores se lesiona o desgarra.
El desgarro puede ser agudo (tras una lesión repentina o una caída) o crónico (agravamiento del músculo o del tendón con el paso del tiempo). Los desgarros pueden ser parciales o totales.
Es típico en dos tipos de pacientes: jóvenes deportistas que realizan un sobresfuerzo rutinario de la articulación; y personas de edad media o avanzada por degeneración o sobreuso laboral.
Tendinopatías: se trata de un grupo de enfermedades que afectan a los tendones del manguito de los rotadores.
En este caso no existe una rotura parcial o total del tendón, pero se genera una inflamación o degeneración que impide la función normal de la articulación.
Causas
- Desgaste relacionado con la edad (sobreuso, sobreesfuerzos,…).
- Movimientos repetidos del brazo por encima de la cabeza, (típico de trabajadores manuales).
- Actividades deportivas que requieran el lanzamiento de objetos o que requieran un gran esfuerzo de los brazos por encima de la altura del hombro.
- Traumatismos como accidentes, golpes directos en el hombro o caídas sobre el hombro.
Síntomas
Una rotura de uno o más tendones del manguito de los rotadores provoca dolor intenso, debilidad del brazo y sensación de crepitación al mover el hombro en determinadas posiciones.
Tras el episodio agudo o de mayor clínica, provoca rigidez, hinchazón, amplitud de movimiento limitada y sensibilidad en la parte antero lateral del hombro.
Dolor al dormir sobre la zona afectada. Incapacidad para el descanso nocturno.
Dolor sordo en la articulación del hombro o en la parte superior del hombro.
Aumento gradual del dolor durante la actividad física.
Pérdida de fuerza muscular al disminuir la movilidad del brazo.
Incapacidad para realizar actividades cotidianas: dolor al peinarte, levantar el brazo o al estirar la mano por detrás de la espalda.
Diagnóstico
Examen físico
Es posible que realicemos una radiografía, o una ecografía de hombro para asegurarnos de que no hay ningún problema que afecte a las estructuras del hombro.
La ecografía es una prueba muy válida para el diagnóstico, aunque más aún para el tratamiento.
Resonancia Magnética será una prueba diagnóstica a utilizar, realizando un estudio más amplio de los tejidos que rodean la articulación y descartando lesiones vecinas.
Tratamientos
El plan de tratamiento de una lesión del manguito de los rotadores depende de la gravedad de la afección.
Las lesiones leves del manguito de los rotadores pueden tratarse con hielo, reposo y fisioterapia durante la fase aguda, con el fin de obtener un alivio del dolor e iniciar una movilidad precoz para detener la pérdida de fuerza muscular.
Inyecciones de corticosteroides.
Inyecciones de Plasma Rico en Plaquetas o Suero Rico en Citoquinas.
En los casos graves de lesiones con rotura completa de los manguitos, puede recomendarse una intervención quirúrgica, cuando no haya respuesta a los tratamientos anteriores.
El tratamiento de plasma rico en plaquetas (PRP) y otras formas de medicina regenerativa, como opciones previas a una cirugía.
Utiliza una dosis concentrada de plaquetas preparadas a partir de tu propia sangre.
La sangre extraída se procesa y se obtiene un concentrado de Plasma Rico en Plaquetas, de gran capacidad reparativa y de regeneración.
Es una técnica segura, ya que la sustancia deriva del propio paciente, por lo que es muy complicado que existan efectos adversos tras la infiltración.
Realizamos la infiltración del PRP mediante ayuda de la ecografía.
Implica un beneficio más efectivo a largo plazo y con la seguridad de ser una sustancia que deriva de manera individual de cada uno de los pacientes. Ha demostrado retrasar e incluso evitar la cirugía
Cirugía de rotura de manguitos rotadores
La cirugía de hombro está indicada cuando el paciente no experimenta mejoría tras la utilización de los tratamientos no quirúrgicos.
La intervención quirúrgica puede llevarse a cabo mediante cirugía abierta o artroscópica.
El procedimiento quirúrgico consiste en la reparación de las roturas parciales o completas del manguito de rotadores, así como estudiar o descartar otras lesiones asociadas.
De esta forma recuperamos la función el manguito de los rotadores y permitimos un movimiento sin restricciones de la articulación.
ARTROSIS DE HOMBRO
En la osteoartrosis del hombro el cartílago y otros tejidos de la articulación se descomponen gradualmente. La fricción en la articulación aumenta, el dolor aumenta y pierdes lentamente la movilidad y la función.
La Artrosis de hombro no es tan común como la de cadera o rodilla, pero 1 de cada 3 personas mayores de 60 años tiene en algún grado.
La edad, las lesiones y la inflamación pueden causar artritis, lo que provoca dolor, hinchazón y rigidez en el hombro.
La mayor parte de la artritis del hombro es el resultado del desgaste, conocido como artrosis de hombro o omartrosis.
Sin embargo, las enfermedades inflamatorias como la artritis reumatoide también pueden causar lesiones y dolor en el hombro.
En un hombro sano, las superficies están cubiertas de cartílago, que permite que los huesos se muevan suavemente uno sobre otro y actúa como amortiguador.
En la artrosis, este cartílago se degenera y se vuelve fino, áspero y desigual.
El espacio lleno de líquido de la articulación se reduce y el hueso roza con el hueso, lo que resulta incómodo y puede dar lugar a la formación de bultos óseos o espolones.
Articulaciones del hombro
El hombro tiene tres huesos que se unen para crear dos articulaciones distintas.
La articulación acromioclavicular (AC) se forma donde la clavícula se une a la punta ósea del omóplato (acromion).
La articulación glenohumeral se forma donde la cabeza del hueso de la parte superior del brazo (húmero) encaja en el omóplato (escápula).
La artrosis es más común en la articulación acromioclavicular que en la glenohumeral.
Causas
La artrosis de hombro puede ser primaria o secundaria.
La artrosis de hombro primaria no tiene una causa específica, pero está relacionada con la edad, los genes y el sexo. La OA primaria suele observarse en personas mayores de 50 años, y las mujeres se ven afectadas con más frecuencia que los hombres.
La OA secundaria tiene una causa conocida o un factor que influye, como una lesión previa, un historial de dislocaciones de hombro, una infección o un desgarro del manguito de los rotadores.
Síntomas
El dolor es el síntoma más común de la artritis de hombro.
En las primeras fases, el dolor puede aparecer al utilizar el brazo, especialmente al levantar objetos pesados o la extremidad.
El dolor se agrava con la actividad y empeora con el tiempo.
La artrosis de hombro puede dificultar la tarea de vestirse, cepillarse el pelo o ponerse el cinturón de seguridad.
A medida que la enfermedad avanza, el dolor continuará cuando esté en reposo y comenzará a interferir con el sueño.
El dolor puede localizarse en el lateral, la parte delantera o la parte trasera del hombro y puede irradiarse al cuello o al brazo.
La articulación afectada dictará en qué parte del cuerpo se siente el dolor:
Si la articulación glenohumeral del hombro está afectada, el dolor se sentirá en la parte posterior del hombro y puede sentirse como un dolor profundo.
Movimiento limitado y rigidez: puedes perder la amplitud de movimiento y sentir una rigidez que dificulta la realización de tareas cotidianas, como levantar el brazo para lavarte el pelo o bajar algo de una estantería.
Crepitación: oír y sentir ruidos de chirridos y chasquidos al mover el hombro.
Diagnóstico
En el examen físico evaluaremos aspectos como la fuerza muscular, sensibilidad al tacto y dolor en determinadas posiciones, movilidad y rango de movimiento activo y pasivo, hinchazón, signos de lesiones nuevas o antiguas, crepitación (sensación de chirrido dentro de la articulación)…
Tras la exploración física podemos solicitar pruebas complementarias:
Pruebas de imagen mediante radiografías, que en caso de artrosis de hombro mostrarán un estrechamiento del espacio articular, cambios en el hueso y la formación de espolones óseos (osteofitos).
La ecografía para examinar el estado del manguito de los rotadores.
De esta manera descartamos o confirmamos que la lesión está o no asociada.
Una resonancia magnética puede proporcionar información más detallada sobre la articulación, para que podamos adaptar un programa de tratamiento ajustado al estado de tu hombro.
Tratamientos
En la fase inicial, empezaremos con tratamientos conservadores con el uso de medicamentos analgésicos o antiinflamatorios.
A estos medicamentos, asociaremos un reposo relativo de la movilidad e incluso episodios de frío local para disminuir la inflamación en el periodo agudo.
Fisioterapia: también están indicados los ejercicios de fortalecimiento y ganancia de balance articular.
Pueden asociarse al escalón anterior cuando ha pasado el momento agudo, con el objetivo de acelerar la recuperación.
Infiltración de corticosteroides en la articulación
Una inyección de esteroides colocada con precisión en el punto exacto de la articulación mediante ecografía proporciona alivio del dolor a corto y medio plazo.
La inyección puede repetirse en 2 o 3 ocasiones, pero con una separación de tiempo sustancial, ya que puede provocar un daño innecesario de la articulación.
Infiltración PRP (Plasma Rico en Plaquetas) para la artrosis de hombro
El PRP contiene factores de crecimiento en una alta concentración, que estimulan la respuesta biológica normal de curación. Los pacientes que se someten a un tratamiento de inyección de PRP ecoguiada, suelen ver una gran mejora del dolor y de la amplitud de movimiento.
Esto les permite volver a su vida normal y a sus actividades deportivas.
El tratamiento de inyección con PRP (Plasma Rico en Plaquetas) es el tratamiento previo a la cirugía artroscópica de hombro y ayuda a muchos pacientes con omartrosis, que de otro modo tendrían que operarse. Se trata de un procedimiento muy eficaz, y una alternativa a la cirugía artroscópica.
Infiltraciones de ácido hialurónico en el hombro
Una inyección de ácido hialurónico permite “engrasar” la articulación y restringir la progresión de la perdida de cartílago.
Además suele aliviar los síntomas clínicos de la artrosis, siendo una opción no quirúrgica eficaz en el tratamiento conservador de la omartrosis.
Estas inyecciones deben ser guiadas por ecografía, para asegurar que nos encontramos en el hombro que es un plano más profundo que otras articulaciones como la rodilla.
Artroscopia de hombro
La artroscopia es un procedimiento mínimamente invasivo.
Consiste en recortar los cartílagos desiguales o irregulares, eliminar los fragmentos sueltos de cartílago o de hueso y afeitar los bultos o espolones óseos.
La operación no es una solución permanente para la artrosis, pero puede mejorar considerablemente los síntomas.
Después de la cirugía colocaremos tu brazo en cabestrillo durante un corto período de tiempo para una recuperación más rápida. Y tan pronto como sea posible te quitaremos el cabestrillo para empezar a hacer ejercicio y fortalecer la musculatura.
Prótesis de hombro
La artroplastia de hombro consiste en eliminar las superficies articulares artrósicas y sustituirlas por una prótesis.
Esto ofrece un alivio inmediato del dolor y un movimiento excelente.
Después de la cirugía llevarás el brazo en cabestrillo durante un corto período de tiempo para una recuperación más rápida.
Posteriormente recomendaremos un programa de rehabilitación basado en tus necesidades y los resultados de la cirugía.
Éste incluirá ejercicios para recuperar la amplitud de movimiento del hombro y la fuerza del brazo.
ARTROSIS ACROMIOCLAVICULAR
La artrosis de la articulación acromioclavicular es una enfermedad dolorosa que afecta a la articulación acromioclavicular, que es la pequeña articulación situada entre el extremo exterior de la clavícula y el acromion (parte del omóplato o escápula).
La clínica aparece de manera progresiva, siendo más habitual en edades medias y avanzadas.
El uso excesivo del hombro o aquellos pacientes con exigencias laborales más físicas, serán los más habituales.
El dolor será el síntoma principal, seguido de la limitación funcional y por último de la escasa movilidad de la articulación del hombro en general.
Causas
Existen dos tipos generales de lesiones en la articulación acromioclavicular: las luxaciones y la artrosis.
Las luxaciones de la articulación acromioclavicular se producen con mayor frecuencia en pacientes jóvenes tras caerse y aterrizar directamente sobre él.
Este hecho puede provocar la lesión de los ligamentos articulares, y por tanto el desplazamiento de la clavícula por su extremo lateral.
La artrosis acromioclavicular es más frecuente en pacientes mayores. Puede ser el resultado de una lesión directa como un esguince y/o luxación, o del uso excesivo y repetitivo a lo largo del tiempo.
Síntomas
Luxación acromioclavicular
Una luxación acromioclavicular es una lesión aguda: tras un traumatismo sobre el hombro, se nota un dolor a punta de dedo en el extremo de la clavícula.
Puede incluso notarse un bulto en dicha región, si la lesión ha provocado el daño moderado o severo de los ligamentos que mantienen la clavícula en su posición natural.
Artrosis acromioclavicular – Osteoartritis acromioclavicular
Respecto a la artrosis acromioclavicular, el dolor suele estar bastante bien localizado justo sobre la articulación, pero algunas personas también pueden notarlo en la parte superior de la espalda o en la parte posterior del omóplato.
Además del dolor suele haber una limitación del movimiento con mayor frecuencia para la rotación del brazo y la separación del mismo.
La artrosis acromioclavicular puede generar incapacidad dependiendo de la gravedad de la enfermedad y el impacto en la movilidad del hombro.
Esta condición degenera el cartílago de la articulación entre el acromion y la clavícula, lo que puede causar dolor crónico, rigidez y limitación significativa en el uso del brazo.
Diagnóstico
El diagnóstico de la artrosis de la articulación acromioclavicular se basa en la historia clínica de un hombro doloroso.
El dolor suele ser de naturaleza fluctuante y se experimenta en la parte superior del hombro, aunque puede provocar su irradiación en zonas vecinas.
La exploración muestra sensibilidad sobre la articulación, dolor con ciertos movimientos del hombro y en maniobras específicas de la articulación acromioclavicular.
Una radiografía puede demostrar el estrechamiento de la articulación, la erosión y la formación de hueso artrósico.
Se puede realizar una ecografía para examinar el estado del manguito de los rotadores. A veces es necesario realizar una resonancia magnética.
Tratamientos
En la fase inicial, el dolor puede controlarse con la modificación de la actividad y el uso de medicamentos analgésicos o antiinflamatorios. A estos medicamentos, asociaremos un reposo relativo de la movilidad e incluso episodios de frío local para disminuir la inflamación en el periodo agudo.
Fisioterapia: también están indicados los ejercicios de fortalecimiento y ganancia de balance articular.
Pueden asociarse al escalón anterior cuando ha pasado el momento agudo, con el objetivo de acelerar la recuperación.
Infiltración de corticosteroides en la articulación
Una inyección de esteroides colocada con precisión en la articulación acromioclavicular suele proporcionar un buen alivio del dolor a corto y medio plazo.
La inyección puede repetirse en 2 o 3 ocasiones, pero con una separación de tiempo sustancial, ya que puede provocar un daño innecesario de la articulación.
Para su inyección, al igual que el resto de infiltraciones, utilizaremos la ecografía, con el fin de elegir el punto exacto dónde introducir el medicamento.
Infiltración PRP (Plasma Rico Plaquetas) para artrosis de hombro
El PRP contiene factores de crecimiento en una alta concentración, que estimulan la respuesta biológica normal de curación. Se trata de un procedimiento eficaz, y una alternativa a la cirugía artroscópica.
Los pacientes tratados con una inyección intraarticular de PRP mediante el empleo de la ecografía, obtienen una mejora significativa del dolor y mejora de la amplitud de movimiento, lo que les ayuda a volver a su vida normal y a sus actividades deportivas.
El tratamiento de inyección con PRP (Plasma Rico en Plaquetas) es el tratamiento previo a la cirugía artroscópica del hombro y ayuda a muchos pacientes con dolor subacromial, que de otro modo tendrían que operarse.
Cirugía artroscópica
La cirugía de hombro está indicada cuando el paciente no experimenta mejoría tras la utilización de los tratamientos no quirúrgicos.
La intervención quirúrgica puede llevarse a cabo mediante cirugía abierta o artroscópica.
El procedimiento quirúrgico consiste en la exploración y tratamiento de las lesiones, así como estudiar o descartar otras lesiones asociadas.
Después de la cirugía colocaremos tu brazo en cabestrillo durante un corto período de tiempo para una recuperación más rápida. Y tan pronto como sea posible te quitaremos el cabestrillo para empezar a hacer ejercicio y fortalecer la musculatura.
Posteriormente recomendaremos un programa de rehabilitación basado en tus necesidades y los resultados de la cirugía. Éste incluirá ejercicios para recuperar la amplitud de movimiento del hombro y la fuerza del brazo.
BURSITIS DE HOMBRO
El hombro está formado por tres huesos: el húmero, el omóplato y la clavícula.
El brazo se mantiene en la articulación del hombro gracias al manguito de los rotadores.
Estos músculos y tendones forman una cubierta alrededor de la cabeza del húmero.
Entre el manguito de los rotadores y el hueso de la parte superior del hombro (acromión) hay una bolsa lubricante llamada bursa. La bursa permite que los tendones del manguito rotador se deslicen libremente cuando mueves el brazo.
La inflamación de la bursa se conoce como bursitis del hombro o bursitis del manguito de los rotadores.
Causas
La bursitis subacromial (por debajo del acromion) o del manguito de los rotadores, suele estar causada por lesiones menores o inadvertidas en la articulación del hombro, asociado a ciertas profesiones o actividades deportivas.
El dolor del manguito de los rotadores es común tanto en los atletas jóvenes como en las personas de mediana edad.
Los atletas jóvenes que utilizan los brazos por encima de la cabeza para: nadar, jugar al béisbol, al tenis…
También son susceptibles de padecerlo quienes levantan objetos repetidamente o realizan actividades con el brazo por encima de la cabeza, como colgar papel, construir o pintar.
Síntomas
El dolor del manguito de los rotadores suele causar hinchazón y sensibilidad local en la parte delantera y lateral del hombro.
Puede haber dolor acompañado de impotencia funcional en cualquier movimiento del hombro, sobre todo en abducción (separar el hombro del cuerpo hacia el lado) y las rotaciones (poner la mano por detrás y por delante del cuerpo).
Los síntomas iniciales pueden ser leves, y por ello es frecuente que los pacientes no busquen tratamiento en una fase temprana (aunque también está recomendado).
Estos síntomas pueden incluir dolor, sensibilidad, aumento del volumen y enrojecimiento. Dolor leve que está presente tanto con la actividad como en reposo.
Dolor que se irradia desde la parte delantera del hombro hacia el lado del brazo.
Dolor repentino al levantar y alcanzar objetos.
A medida que el problema progresa, los síntomas aumentan:
Dolor por la noche. Imposibilidad para el descanso nocturno.
Pérdida de fuerza y de amplitud de movimientos.
Dificultad para realizar actividades en las que se coloca el brazo detrás de la espalda, como abotonar o cerrar cremalleras.
Diagnóstico
En el examen físico se comprobará si tienes sensibilidad o dolor en alguna zona o si hay alguna deformidad evidente. Para medir la amplitud de movimiento del hombro, realizaré un examen minucioso de la articulación, así como de las regiones vecinas que puedan comprometer al hombro.
Radiografías: las radiografías no muestran los tejidos blandos del hombro como el manguito rotador y por tanto suelen ser normales.
Ecografía: crea mejores imágenes de los tejidos blandos y pueden mostrar líquido o inflamación en la bursa, y/o un desgarro parcial del manguito de los rotadores.
Infiltración eco-guiada: podemos aplicar una inyección de un fármaco en el espacio situado debajo del acromion para aliviar el dolor. Si el dolor se alivia, indica que el problema era el pinzamiento del tejido debido a la bursitis o la tendinitis.
Resonancia magnética: como último recurso, será la prueba de elección para las lesiones tanto de la bursa como de los tendones del manguito de rotadores. Realiza un estudio más amplio y detallado de la región sin irradiar al paciente.
Tratamientos
El tratamiento de la bursitis del manguito rotador se inicia con medidas de reposo, hielo, analgésicos y/o antiinflamatorios.
Reposo y modificación de la actividad, evitando las actividades con movimiento de los brazos por encima de la cabeza.
Medicamentos antiinflamatorios y/o analgésicos para aliviar la clínica.
Ortesis inmovilizadoras o vendajes funcionales para aumentar el reposo articular.
Fisioterapia para restablecer el movimiento normal del hombro. Los estiramientos específicos de la cápsula posterior pueden ser muy eficaces para aliviar el dolor en el hombro.
Inyección de corticosteroides
Con la infiltración ecoguiada, podemos administrar una inyección de anestesia local y un preparado de corticoides en el punto de mayor clínica de la lesión; nunca intra tendinoso.
Los corticoides son un medicamento seguro en la mayoría de los pacientes. Este fármaco proporciona un alivio temporal del dolor y permite una mayor función articular.
Infiltración para bursitis de hombro con Plasma Rico en Plaquetas
La infiltración con plasma rico en plaquetas para el tratamiento de la bursitis en el hombro, es un procedimiento eficaz previo a la cirugía, que utiliza una dosis concentrada de plaquetas preparadas a partir de tu propia sangre.
Previo a la inyección el paciente es sometido a una extracción de sangre.
Tras un período de procesado de la misma, se obtiene una sustancia que ha demostrado tener capacidad reparativa y de regeneración conocida como Plasma Rico en Plaquetas.
Es una técnica segura, ya que la sustancia deriva del propio paciente, por lo que es muy complicado que existan efectos adversos tras la infiltración.
Los resultados son prometedores. Implica un beneficio más efectivo a largo plazo y con la seguridad de ser una sustancia que deriva de manera individual de cada uno de los pacientes.
Ha demostrado retrasar e incluso evitar la cirugía.
Operación por artroscopia
La cirugía de la bursitis de hombro está indicada cuando el paciente no experimenta mejoría tras la utilización de los tratamientos no quirúrgicos. La intervención quirúrgica puede llevarse a cabo mediante cirugía abierta o artroscópica.
El procedimiento quirúrgico consiste en la eliminación de cualquier sobrecrecimiento óseo en el extremo anterior del hueso acromion, y también cualquier inflamación de la bursa.
De esta forma creamos más espacio para el manguito de los rotadores y permitir un movimiento sin restricciones de la articulación.
Posteriormente recomendaremos un programa de rehabilitación basado en tus necesidades y los resultados de la cirugía. Éste incluirá ejercicios para recuperar la amplitud de movimiento del hombro y la fuerza del brazo.
HOMBRO CONGELADO – CAPSULITIS ADHESIVA
El hombro congelado es una enfermedad en la que el hombro se vuelve doloroso y rígido.
Tiene una progresión que se convierte en un círculo vicioso: como existe dolor a la movilidad, esta se restringe, y a menor movilidad mayor rigidez.
El tratamiento, que incluye analgésicos y ejercicios, puede ayudar a aliviar los síntomas.
El hombro es una articulación esférica. La bola de la parte superior del hueso del brazo (húmero) se mueve en la cavidad poco profunda del borde del omóplato (escápula).
Toda la articulación está encerrada en una cápsula fuerte y fibrosa.
El hombro congelado se produce cuando esta cápsula se engrosa, se contrae y se tensa más de lo debido.
Por esta razón, el hombro congelado también se conoce con el término médico de «capsulitis adhesiva».
Causas
No se conoce una causa concreta que pueda justificar la capsulitis adhesiva.
Se cree que puede estar causado por la inflamación de la articulación del hombro y la cápsula que la rodea.
Si que se conocen factores de riesgo, que pueden aumentar la probabilidad de sufrir esta patología: fumadores, hipertensos, obesos, enfermedad endocrina, …
Síntomas
Un dolor sordo o punzante en el hombro afectado, que suele empeorar por la noche o cuando mueves el hombro.
Rigidez alrededor de la articulación del hombro que puede impedirte moverlo con normalidad.
Esto dificulta la realización de tareas cotidianas como conducir o vestirte entre otras.
Fases de los síntomas de la capsulitis de hombro
El hombro congelado se desarrolla en varias fases, que pueden solaparse.
Fase dolorosa o de «congelación». Poco a poco irá apareciendo un dolor que empeora al mover el hombro, el cual poco a poco se vuelve más rígido. Esta fase puede durar de dos a nueve meses.
Fase de rigidez o «congelación». El dolor puede disminuir, pero mover el hombro se vuelve más difícil, lo que afecta a las actividades cotidianas. Esta fase puede durar hasta un año.
Fase de resolución o «descongelación».
La rigidez disminuye gradualmente y la mayoría de las personas se recuperan por completo.
Esta fase puede durar hasta tres años.
Diagnóstico
Examen físico para averiguar si se trata de un hombro congelado o de otra lesión similar.
Estas pruebas pueden incluir tanto el movimiento suave del brazo («movimiento pasivo») como pedirte que lo muevas tú mismo (movimiento activo) en diferentes direcciones y posiciones.
De este modo, comprobaremos si la amplitud de movimiento del hombro se ha reducido.
Pruebas complementarias como la radiografía simple. Nos aportará información indirecta, al descartar o confirmar otro tipo de lesión similar en la misma región.
Otras pruebas adicionales son la ecografía, resonancia magnética y la tomografía computarizada del hombro, que aunque no son necesarias para el diagnóstico de la capsulitis adhesiva, ayudan a descartar otras patologías en el hombro.
Tratamientos
Para aliviar la capsulitis en el hombro, es esencial reposar, aplicar hielo y realizar ejercicios bajo guía fisioterapéutica.
Las infiltraciones de PRP promueven la curación, reducen la inflamación y ofrecen una mejora muy sustancial.
En casos severos, se puede considerar la cirugía artroscópica.
El hombro congelado suele mejorar por sí solo, pero podrías tardar varios años en experimentar una recuperación completa del mismo. Recibir un tratamiento temprano puede proporcionar una mejoría precoz y una recuperación correcta de la movilidad de la articulación.
Los objetivos de cualquier tratamiento son reducir el dolor y aumentar el movimiento del hombro.
Analgésicos y antiinflamatorios: son el primer paso terapéutico para aliviar el episodio agudo, cuando todavía no conocemos si se trata de un hombro congelado o de un dolor aislado.
Apoya el brazo con almohadas mientras duermes o estás sentado en una silla.
Fisioterapia: es un tratamiento esencial para el hombro congelado; destacamos los ejercicios y la terapia manual.
Infiltración de corticosteroides
Podemos realizar esta técnica en casos no controlados y con tiempo de evolución, inyectando siempre bajo control ecográfico un volumen importante de liquido en la articulación; en nuestro caso una combinación de suero fisiológico, corticoides y anestésico local.
Tratamiento de capsulitis de hombro con infiltración de Plasma Rico en Plaquetas
El PRP contiene factores de crecimiento en una alta concentración, que estimulan la respuesta biológica normal de curación. Se trata de un procedimiento eficaz que es una alternativa previa a la cirugía artroscópica.
Los pacientes tratados con una inyección intraarticular de PRP mediante el empleo de la ecografía, obtienen una mejora significativa del dolor y mejora de la amplitud de movimiento. Esto les permite volver a su vida normal y actividades deportivas.
El tratamiento de inyección con Plasma Rico en Plaquetas (PRP) es el tratamiento de elección previo a la cirugía artroscópica de hombro, y ayuda a muchos pacientes con dolor subacromial, que de otro modo tendrían que operarse.
Cirugía de liberación artroscópica
Liberación capsular artroscópica o artrólisis artroscópica: realizamos una artroscopia de hombro para explorar el interior de la articulación del hombro, normalmente bajo anestesia general.
El objetivo es liberar o recortar las zonas tensas de la cápsula.