DOLOR EN CODO

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DOLOR EN CODO

El codo de tenista, también llamado epicondilitis lateral, es una patología que se produce por las contracciones musculares repetidas en el antebrazo con los ejercicios de pronación y flexión.

El sobreuso provoca inflamación y dolor en los tendones que se unen al epicóndilo lateral.

Por lo tanto la epicondilitis lateral es un tipo de tendinitis, es decir, una inflamación de los tendones y/o de su inserción.

Causas

El codo de tenista suele estar causado por el uso excesivo de los músculos del antebrazo, pero también puede estar causado por un traumatismo directo (menos frecuente) , como una caída, un accidente o una lesión laboral.

Los movimientos repetitivos del brazo pueden hacer que los músculos se fatiguen.

A medida que el músculo se cansa, el tendón soporta más carga.

Esta sobrecarga puede causar inflamación y dolor localizado, lo que se conoce como tendinitis (inflamación en la inserción del tendón en el hueso correspondiente).

Con el tiempo, esta sobrecarga puede causar una condición degenerativa conocida como tendinosis.

El codo de tenista se observa comúnmente en los jugadores de tenis, de ahí su nombre. Dónde se realiza de manera forzada un movimiento de flexión del codo y muñeca, junto con un movimiento de pronación del antebrazo.

La suma de ambos movimientos de manera repetida aumenta la clínica.

Otras causas comunes son actividades que requieren un movimiento repetitivo del antebrazo, como pintar, martillar, teclear, tocar instrumentos musicales

Síntomas

El codo de tenista o epicondilitis lateral suele ser el resultado de un uso excesivo.

Los síntomas suelen aparecer progresivamente y el dolor puede empeorar a lo largo de semanas e incluso meses.

La epicondilitis lateral o codo de tenista presenta alguno o varios de los siguientes síntomas:

Sensación de calor y/o dolor en la parte externa del codo, que puede desplazarse hasta la muñeca (estas sensaciones pueden empeorar por la noche).

Dolor al girar o doblar el brazo (por ejemplo, para girar el pomo de una puerta o abrir un frasco).

Dolor en la parte exterior del codo que se irradia al antebrazo y a la muñeca al agarrar objetos.

Disminución de la fuerza de agarre y/o dolor que aumenta cuando se dobla la muñeca.

Rigidez o dolor al extender el brazo. Articulación del codo tumefacta y sensible al tacto.

Diagnóstico

Examen físico completo y solicitando pruebas de imagen como: radiografías, ecografía, resonancia magnética y/o electromiograma (EMG) para descartar cualquier compresión nerviosa.

Un examen clínico exhaustivo acompañado a menudo de una radiografía, son necesarios para descartar que la causa de su dolor sea una fractura o una artritis localizada.

Ecografía

Tratamiento

Restricciones de actividad: empezando por modificar o limitar el uso, y descansar el brazo de las actividades que empeoran los síntomas.

El reposo y empleo de hielo aplicado en la lesión ayudará a reducir la tumefacción y el dolor.

También podemos recomendar el uso de órtesis como férulas o dispositivos ortopédicos, para disminuir la tensión en los tejidos lesionados.

Igualmente pueden recetarse analgésicos y antiinflamatorios y/o inyecciones de esteroides para tratar el dolor y la tumefacción. Ejercicios de fisioterapia para el fortalecimiento de la musculatura y tendones lesionados, una vez que los síntomas iniciales hayan remitido.

Proloterapia

Las infiltraciones con proloterapia para la epicondilitises una terapia efectiva, ya que puede reducir significativamente el dolor crónico, la inflamación y regenerar los tendones dañados.

Las infiltraciones de proloterapia en las áreas dolorosas desencadenan una respuesta inflamatoria controlada que activa los fibroblastos y promueve la formación de nuevo colágeno y tejido conectivo.

Infiltraciones Plasma Rico en Plaquetas (PRP) en el codo

El tratamiento multidisciplinar del dolor para casos complejos con epicondilitis crónica, puede incluir infiltraciones de plasma rico en plaquetas (PRP) para la epicondilitis lateral, así como otras formas de medicina regenerativa, como opciones previas a una cirugía.

Utiliza una dosis concentrada de plaquetas preparadas a partir de tu propia sangre.

Previo a la inyección el paciente es sometido a una extracción de sangre. Tras el procesado de la misma, se obtiene el PRP que ha demostrado tener capacidad reparativa y de regeneración conocida como Plasma Rico en Plaquetas.

Una vez obtenido el PRP se realiza la infiltración mediante ayuda de la ecografía.

El PRP acelera la recuperación y curación de lesiones tendinosas, articulares y musculares.

Las infiltraciones de PRP se utilizan en traumatología para estimular la respuesta curativa natural que consiga la recuperación de la movilidad, fuerza y la normalidad de tejido lesionado. Ha demostrado retrasar e incluso evitar la cirugía.

Cirugía

Si tanto el tratamiento conservador como las infiltraciones de PRP no resuelven la afección y los síntomas persisten durante 6 a 12 meses. El objetivo de la cirugía es eliminar el tejido enfermo alrededor del codo, mejorar el suministro de sangre a la zona para promover la curación y aliviar los síntomas.

Tras la cirugía, se prescriben tratamientos de fisioterapia para mejorar la amplitud de movimiento y la fuerza de la articulación.

El dolor de codo interno, comúnmente conocido como «codo de golfista» o epitrocleitis, es una condición que afecta la parte interna del codo.

Se caracteriza por dolor y sensibilidad, especialmente sobre la prominencia ósea del lado interno del codo, donde los tendones de los músculos del antebrazo se unen al hueso.

Este tipo de dolor suele ser el resultado de la sobrecarga o uso excesivo de los músculos y tendones del antebrazo, que pueden inflamarse o sufrir pequeños desgarros.

Causas

suele estar causado por el uso excesivo de los músculos del antebrazo y los tendones que controlan el movimiento de la muñeca y los dedos.

Se produce especialmente cuando se utiliza una técnica deficiente o un equipo inadecuado al golpear la pelota.

Otras causas comunes son cualquier actividad que requiera un movimiento repetitivo del antebrazo, como pintar, martillear, teclear, o practicar deportes de lanzamiento.

Síntomas

  • Dolor en el codo que aparece de manera repentina o gradualmente.
  • Dolor en la cara interna del codo durante la actividad.
  • Rigidez del codo con disminución de la amplitud de movimiento.
  • Debilidad en el agarre y aumento del dolor al coger objetos.
  • Aumento del dolor en el codo cuando se flexiona la muñeca, se extienda el codo o se coloca la palma de la mano hacia arriba.

Diagnóstico

Examen físico completo.

Además realizaremos pruebas de imagen como: radiografías, ecografía, resonancia magnética y/o electromiograma (EMG) para descartar cualquier compresión nerviosa.

Ecografía

Tratamientos

Restricciones de actividad: empezando por modificar o limitar el uso, y descansar el brazo de las actividades que empeoran los síntomas.

El reposo y empleo de hielo aplicado en la lesión ayudará a reducir la tumefacción y el dolor.

También podemos recomendar el uso de órtesis como férulas o dispositivos ortopédicos, para disminuir la tensión en los tejidos lesionados. Analgésicos y antiinflamatorios y/o inyecciones de esteroides para tratar el dolor y la tumefacción. Ejercicios de fisioterapia para el fortalecimiento de la musculatura y tendones lesionados, una vez que los síntomas iniciales hayan remitido.

Proloterapia

Tratamiento Plasma Rico en Plaquetas en el codo

El tratamiento multidisciplinar del dolor para casos complejos con epicondilitis crónica, puede incluir inyecciones de plasma rico en plaquetas (PRP) y otras formas de medicina regenerativa, como opciones previas a una cirugía.

Utiliza una dosis concentrada de plaquetas preparadas a partir de tu propia sangre.

Previo a la inyección el paciente es sometido a una extracción de sangre.

Tras el procesado de la misma, se obtiene el PRP que ha demostrado tener capacidad reparativa y de regeneración conocida como Plasma Rico en Plaquetas.

Una vez obtenido el PRP se realiza la infiltración mediante ayuda de la ecografía.

El PRP acelera la recuperación y curación de lesiones tendinosas, articulares y musculares.

Las infiltraciones de PRP se utilizan en traumatología para estimular la respuesta curativa natural que consiga la recuperación de la movilidad, fuerza y la normalidad de tejido lesionado.

Ha demostrado retrasar e incluso evitar la cirugía.

Cirugía para el codo de golfista

Si tanto el tratamiento conservador como las infiltraciones de PRP no resuelven la afección y los síntomas persisten durante 6 a 12 meses. El objetivo de la cirugía es eliminar el tejido enfermo en el interior del codo, mejorar el suministro de sangre a la zona para promover la curación y aliviar los síntomas. Tras la cirugía, se prescriben tratamientos de kinesiologia para mejorar la amplitud de movimiento y la fuerza de la articulación.

La bursitis de codo, también conocida como bursitis olecraniana, es la inflamación de la bursa olecraniana, una pequeña bolsa llena de líquido ubicada en la punta del codo, sobre el hueso del olécranon.

Esta bursa actúa como un almohadilla para reducir la fricción entre el hueso y los tejidos blandos circundantes. Permite un movimiento suave entre el hueso y la piel subyacente, debido a la proximidad entre ambos sin otras estructuras (tejido graso y tejido muscular) entre ellas.

La inflamación de esta bursa da lugar a una enfermedad denominada bursitis de codo o bursitis olecraniana.

 

Causas

Las causas de la bursitis del codo pueden ser un traumatismo directo, apoyarse excesivamente en el codo de manera repetida (codo de estudiante), una infección a través de heridas punzantes o picaduras de insectos, o afecciones como la gota y la artritis reumatoide.

Personas con trabajos físicos: si tu trabajo te obliga a estar mucho tiempo apoyando manos y rodillas o a apoyar en los codos con frecuencia  Personas con determinadas afecciones médicas: es más probable que desarrolles una bursitis de codo si tienes condiciones como artritis, diabetes o enfermedad tiroidea o reumática, como la gota.

Bursitis de codo infectada

La causa más común de inflamación de la bursa, no relacionada con un traumatismo, es la gota. Puede haber una tumefacción considerable. Incluso a veces se ve en la radiografía si presenta calcificaciones. Este hecho también puede ocurrir en la artritis reumatoide.

Desgraciadamente, puede ser difícil diferenciar entre una bursa del olécranon infectada y una no infectada, y aproximadamente uno de cada cinco casos puede asociar patología infecciosa.

La inflamación gradual indica una afección crónica o de larga duración.

La tumefacción repentina indica una lesión traumática o una infección en el codo.

La piel roja y caliente puede indicar una infección.

Las bursas infectadas son casi mayoritariamente dolorosas, mientras que la bursitis no infectada es dolorosa en menos del 25% de los casos (con menor frecuencia).

Una bursa inflamada no suele ser dolorosa, a menos que esté asociada a una infección o a un proceso inflamatorio específico, como la gota o la artritis reumatoide.

Síntomas

La tumefacción y/o derrame es el primer síntoma de la bursitis del codo. A medida que la bursa se llena de líquido, el tamaño aumenta y puede causar dolor debido a la presión.

Este dolor suele ser leve, pero puede aumentar con la presión directa o la flexión del codo.

Si la bursa se infecta, la piel puede aumentar de temperatura y enrojecerse, pudiendo extenderse a otras partes del miembro superior o incluso al torrente sanguíneo si no se trata inmediatamente (implicando un proceso de sepsis).

 

Diagnóstico

Si tenemos la sospecha de que la bursitis es provocada por una infección y para descartar otras causas del dolor en tu codo, pueden ser necesarias algunas pruebas de diagnóstico por imagen:

Radiografías: las radiografías no muestran los tejidos blandos y por tanto suelen ser normales.

No obstante, son útiles para descartar otro tipo de lesiones previo al tratamiento efectivo.

Ecografía: produce mejores imágenes de los tejidos blandos y pueden mostrar líquido o inflamación en la bursa.

Infiltración eco-guiada: podemos aplicar una inyección de un fármaco para aliviar el dolor. Si el dolor se alivia, indica que el problema era la fricción del tejido debido a la bursitis.

Tratamientos

La atención médica para el tratamiento de la bursitis en el coco y bursitis olecraniana se inicia con medidas de reposo, hielo, analgésicos y/o antiinflamatorios.

Cambios en el estilo de vida como reposo relativo y modificación o parada de las actividades para aliviar el dolor.

Medicamentos antiinflamatorios y/o analgésicos de venta libre como ibuprofeno u otros para reducir la inflamación.

Fisioterapia para fortalecer los músculos de la zona afectada y mejorar la movilidad del codo.

Si se trata de una infección bacteriana, el médico puede recetar antibióticos o realizar una cirugía de limpieza.

En el caso de la bursitis causada por un esfuerzo repetitivo, el médico puede recetar dispositivos de ayuda como mangas para el codo, vendajes o almohadillas para comprimir y amortiguar el codo, así como evitar las actividades que ejerzan presión sobre el codo.

Inyección de corticoesteroides

Si el dolor y la inflamación persisten después de un mes aproximadamente, podemos inyectar en ella un potente medicamento antiinflamatorio, como un corticosteroide. 

Con la infiltración ecoguiada, podemos administrar una inyección de anestésico local y un preparado de corticoides en el punto de mayor clínica de la lesión.

Los corticoides son un medicamento seguro en la mayoría de los pacientes.

Este fármaco proporciona un alivio temporal del dolor y permite una mayor función articular.

Bursectomía – Cirugía de bursitis en el codo

El procedimiento quirúrgico consiste en la eliminación de cualquier sobrecrecimiento óseo, y también cualquier inflamación de la bursa.

Incisión y drenaje: realizamos una incisión en la bursa inflamada y drenamos el contenido de la bursa.

Bursectomía: la bursa se drena y luego se extirpa. Varios meses después de una bursectomía, suele volver a crecer una nueva bursa en lugar de la que se extirpó, por lo que seguirá siendo necesario proteger el codo.

La artrosis de codo se produce cuando la superficie del cartílago del codo está desgastada o dañada.  Sin embargo, lo más habitual es que sea el resultado del desgaste normal del cartílago de la articulación a medida que envejecemos y por los años de actividad.

Causas

La artrosis está causada por la degeneración del cartílago articular de una articulación.

La artrosis primaria se caracteriza por los cambios degenerativos que se producen sin una causa específica.

La artritis postraumática o secundaria, se produce después de una lesión, que puede haberse producido muchos años atrás del inicio de la artrosis.

Una patología incluso puede dañar el cartílago de manera directo.

En ocasiones, la artrosis de codo asocia cuerpos libres dentro de la articulación (fruto del desgaste de la misma), que pueden causar mucho dolor y dañar más las superficies articulares, disminuyendo así el rango de movimiento.

Síntomas

El dolor y la rigidez son los principales síntomas de la artrosis de cualquier articulación.

La mayoría de veces el dolor disminuye mientras realizas la actividad, pero después de la misma y con el descanso posterior el dolor y la rigidez aumentan.

A medida que la artrosis empeora, puedes sentir dolor incluso cuando descansas, interfiriendo con el sueño en ocasiones. Es posible que tengas el codo tumefacto y con una deformidad evidente.

Por otro lado, cuando todo el cartílago articular de la superficie de la articulación se desgasta, puedes empezar a oír ruidos y sentir un crujido en la cuando mueves el codo.

La artrosis acaba afectando al movimiento natural del codo.

Dificultad para la extensión completa del brazo. Más tarde, resulta difícil flexionarlo.

La pérdida de movimiento conduce a la debilidad y a la disminución de la función, por déficit del trabajo muscular.

Diagnóstico

Examen físico realizaremos pruebas de movilidad y estabilidad que nos darán más información sobre las disfunciones del codo.

Las pruebas funcionales se utilizan para comprobar la movilidad y las reacciones al dolor mediante maniobras manuales dirigidas por el traumatólogo.

Las radiografías suelen ser la mejor manera para evaluar el daño y seguir la evolución de la articulación a lo largo del tiempo.

Asimismo nos pueden mostrar el tamaño del espacio articular y la cantidad de cartílago articular sano.

Tratamientos

No existe una cura definitiva para la artrosis, existen varias opciones de tratamiento para la artrosis de codo.

En la mayoría de los casos empezaremos primero con los tratamientos más conservadores (no quirúrgicos), cuyo objetivo es ayudar a controlar el dolor y a utilizar el codo sin causar más daño.

Ejercicios para fortalecer los músculos estabilizadores del codo.

También se pueden utilizar medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), para aliviar el dolor y reducir la inflamación.

Inyecciones con Corticoesteroides

Se puede considerar la posibilidad de inyectar esteroides en la cavidad articular, siempre mediante un proceso guiado por ecografía, con el fin de localizar el punto exacto de la lesión.

Una inyección de corticoides proporciona un alivio temporal, ya es un potente medicamento antiinflamatorio y alivia muy eficazmente el dolor y la inflamación.

No es una medida que se aconseje repetir habitualmente.

Pese al alivio, sus efectos son temporales y suelen durar semanas.

Tratamiento Plasma Rico en Plaquetas

El tratamiento multidisciplinar del dolor para casos complejos con artrosis de codo, puede incluir inyecciones de plasma rico en plaquetas (PRP) y otras formas de medicina regenerativa, como opciones previas a una cirugía.

Utiliza una dosis concentrada de plaquetas preparadas a partir de tu propia sangre.

La sangre extraída se procesa y se obtiene un concentrado de Plasma Rico en Plaquetas,  de gran capacidad reparativa y de regeneración.

Es una técnica segura, ya que la sustancia deriva del propio paciente, por lo que es muy complicado que existan efectos adversos tras la infiltración.

Realizamos la infiltración del PRP mediante ayuda de la ecografía.

Implica un beneficio más efectivo a largo plazo y con la seguridad de ser una sustancia que deriva de manera individual de cada uno de los pacientes. Ha demostrado retrasar e incluso evitar la cirugía

Infiltraciones con ácido hialurónico

La inyección intraarticular de ácido hialurónico de alto peso molecular estimula la producción de líquido sinovial de mejor calidad, lo que ayuda a proteger la articulación dañada.

Genera una almohadilla artificial que permite disminuir el daño del cartílago del paciente.

Las inyecciones de ácido hialurónico pueden ser la solución a largo plazo que necesitas.

Se aplican directamente en la articulación lubricando las estructuras, actuando como amortiguador en el cartílago y reduciendo la inflamación.

Prótesis de codo

La artrosis en el codo no es tan común como la artrosis en las articulaciones que soportan peso (como la cadera o la rodilla). La sustitución de la articulación del codo es una buena opción para los pacientes que necesitan mejorar el movimiento más que la fuerza.

Los pacientes mayores que no necesitan tanta fuerza, probablemente preferirán los resultados de la cirugía de sustitución de codo.

Deben estar dispuestos a aceptar niveles bajos de actividad que impliquen al codo.

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